El Hombre Percha-Malestar de un Hominido

martes, 20 de agosto de 2013

Los Picos de tu Cuenca Minera-La Novela de El Hombre Percha-Parte 29

TODOS LOS MIÉRCOLES UN NUEVO CAPITULO - PARTE 29-
.....-Todo depende de la cantidad de droga que pueda soportar el cuerpo,-Dijo Helena,mientras preparaba una jerenguilla.
-Te vas abriendo camino al cielo mientras flotas en un mar de ideas confusas
y entonces se apagan las luces y se encienden los focos,el estadio esta lleno
la gente grita a radiar y quieren sangre y tu estas inmóvil,confuso y con miedo
-Despierta,despierta ¡Estas en tu funeral!...

-¡AHH!
Ufff...el corazón me iba a mil,sólo había sido un mal sueño...
Volví a dormir.Horas más tardes llegaron las enfermeras encendiendo las luces de cada una de las habitaciones y despertando a todos los enfermos que allí convivíamos.Vinieron las lavanderas-
-Toma un pijama,y una esponja con jabón,frotártela por el cuerpo,y luego me traes al carro la ropa sucia.
-Vale
En nuestro baño había una pequeña alcachofa con un sumidero.La ducha me sentó de maravilla,después de haber empapado de sudor el pijama de la noche anterior.Salí fuera a buscar el carro de las lavanderas y meter la pelota de ropa que había hecho con el sucio pijama.
Al lado en una de las habitaciones,estaba Lara.
-¿Qué tal dormiste?
-Bien,una noche más aquí.¿Que te voy a decir?No hay mucha actividad...¿Y tu?
-Bien...normal,ni fu ni fa...
-Luego te veo que me voy a peinar...
-Vale
Fui caminando hacía el salón hasta que me paró una de las enfermeras que estaba justo enfrente del mostrador de atención.
-Luis,mira ven conmigo...
Fuimos hasta una habitación que estaba adyacente al comedor.
-Aquí tienes tu taquilla.Antes de que vinieses,Helena nos dio tus objetos de aseo,los tienes en una bolsa de plástico¿Ves?
Me enseño la bolsa,y vi que tenía peine,desodorante,cepillo de dientes y corta-uñas.Al fondo de la taquilla había otra bolsa que contenía calzoncillos y calcetines,un bolígrafo y un par de cuadernos para hacer sopas de letras.
-Vale.Ahora no necesito nada,luego ya cuando desayune te aviso,para que me abras la taquilla para coGer el cepillo y la pasta de dientes.
-De acuerdo.
Entre en el comedor que estaba prácticamente desierto,con las persianas abiertas.,dónde aún se podía apreciar que era de madrugada,las luces fluorescentes del techo,que cortaban la digestión del sueño, y algún que otro enfermo esperando el desayuno o diambulando por los pasillos,yo opté por la primera opción.
Más tarde vino Lara,a sentarse a mi lado
-¿Te gustan las sopas de letras?
-Bueno,no están mal¿Porqué preguntas?
-Tengo en mi taquilla un par de cuadernos,por si quieres uno
-¡Ah,vale!Muchas gracias,así me entretendré un rato esta mañana...
Minutos más tarde y con la torrija todavía en la cabeza trajeron los celadores el desayuno:galletas,y café descafeinado.
-¿Tenéis algo de fruta?En lugar de galletas
-Si,pasame el paquete¿Qué quieres?
-Me da igual,unas manzanas mismamente.
Trajeron las manzanas escurriendo y me dispuse a meterles bocados.Veía a Lara desmigajando las galletas,hasta hacerlas prácticamente polvo y echarlas a su café.
-¿Te gustan las galletas?
-Pues no,ni la comida,pero prefiero esto a estar todo el día atada de pies y manos y que algún payaso con bata me meta a presión la comida,o me ponga unas inyecciones de un buen calibre para filtrarme los alimentos.
-Estas bastante delgada,pero tampoco,nose...con algún kilo de más estarías estupenda.
(Esbozo una irónica sonrisa)-Luego te enseño las fotos que tengo en mi taquilla de la última vez que entre aquí....
Acabamos de desayunar y fuimos juntos Lara y yo a pedir en recepción que por favor nos abriesen las taquillas para coger los objetos de aseo.
-Mira,esta era yo
Me enseño una foto,de lo que era un esqueleto viviente,apenas se diferenciaba si era hombre o mujer,era todo huesos,sus brazos eran la mitad de anchos que los míos,y eso que yo había perdido bastante sangre y con ello fuerza en las  extremidades.
-Quita eso de mi vista,haz el favor...
(Se hecho a reir)
-Madre mía,me das hasta miedo,era un milagro el que te pudieses mantener en pie.
-Estaba muy delgada si,¿Sabes?Tampoco quiero llegar a esto,pero tampoco estoy agusta como estoy...
-Te valoras poco tu...Estas mucha más guapa ahora.
(Sonrío)¿Tu te valoras más no?¿Le tienes más estima a la vida?
-Hombre,por supuesto...(Me eche a reír)
-Le dí a Lara uno de los cuadernos que contenía sopa de letras y volví a mi habitación a cepillarme los dientes,y hay estaba sonando de nuevo la máquina intubadora de mi compañero de habitación.Me preguntaba si llegaría a conocerle antes de salir de este lugar.
Cuando acabé de asearme,y al mirarme en el espejo me di cuenta de lo asilvestrada que tenía la barba.
Fui a recepción y pregunté si tenían cuchillas para afeitarse.
-No,no de eso nada.Están prohibidas,si te quieres afeitar o cortar el pelo,el miércoles viene el peluquero y te rasura la barba.Vete al salón que ahora en un rato te llamará el médico para hablar contigo que hoy tienes consulta.
En el salón,poco se podía hacer.Jugar al ajedrez,pintar en unos folios,leer el periódico.En definitiva,chismes para marear la mañana y pasarla hasta la hora de comer.Me daba la impresión de que estábamos allí como parásitos,que solo comen y duermen  y el resto del tiempo,lo pierden desmenuzandolos en horas vacías.
Me acomodé en uno de los sillones cerré los ojos e intenté dormir un rato para matar el tiempo.
-Luis,pasa a consulta.
Me incorporé y me condujerón hasta el final de uno de los pasillos del edificio,en forma de L.
Llamaron a la puerta y un médico me hizo pasar.
-¡Hombre Luis!¡Qué alegría que estés despierto para poder charlar un rato contigo!Me llamo Daniel y voy a ser tu psicólogo estos días...

Texto:El Hombre Percha
PRÓXIMO MIÉRCOLES -CAPÍTULO 30- 

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