El Hombre Percha-Malestar de un Hominido

viernes, 12 de diciembre de 2014

El último año de mi vida(Novela)-Parte 6-

Al día siguiente después de comer,dejé preparado un amasijo de materiales plásticos: rotuladores,cartulinas,folios,cola...Todo lo que pudiera serme útil en la construcción de aquel hormiguero de cartón al que trasladaría mi estudio(Que únicamente constaba de una mesa, un par de folios y unos lapiceros,tampoco de mucho más, pero que me pareció buen momento para ampliar) de esta forma pasaría mucho menos tiempo en mi habitación;así, no tendría que preocuparme por hervirme la sangre con rituales estúpidos de orden y colocación, pasar horas muertas haciendo y deshaciendo la telaraña de los trastornos obsesivos compulsivos.Fuera de mi habitación mis pensamientos y subconscientes tenían vacíos legales, y eso es lo que quería controlar: ya que me había estancado en un punto en el que la situación no tornaba un paso atrás,.por lo menos que no acabase agravandose y perdiendo el sentido del control que aún me quedaba y que no me concomiera terreno la duda,la inseguridad y la apatía.
Al entrar mi madre por la puerta, lo primero que me fije es,en si había traído los cartones, pero para mi decepción solo trajo unas bolsas de plástico en la que no creía que fuese a encontrar nada de lo que le pedí.
Se dio un beso en la puerta con mi padre,hablaron del día, y en cuanto encontré un hueco en la conversación le pregunté.
-¿Me has traído los cartones?
-¡Ui! Cuanto lo siento se me han olvidado.
-Umm...bah da igual
Me fui hacía el garaje,dónde tenía pensado comenzar hoy a construir una especie de refugio de todo lo demás.  Estuve pensando un buen rato, en que haría y agarre una hoja y pinte un garabato pero nada me salía.Así que fui a mi habitación a dormir,por no tener nada mejor que hacer y porque también estaba un poco aguado,la verdad.
-Cuando subía los escalones iba saltándolos de dos en dos, algo me decía que si hacía eso y abría rápidamente la cama y me metía no me daría tiempo a poner en alerta el sistema central nervioso en el que se alojaba ahora un gran T.o.c. Así que rápidamente,entre en mi habitación pegue dos saltos para evitar tener el menor tiempo los pies en el suelo y meterme en la cama. Ya estaba dentro y ya estaba a salvo(Sonreía) Solo faltaba que alguien me cerrase la puerta de la habitación para sentirme a salvo en una coraza.
-¡¡Mama puedes venir un momento!!
-¡Ahora en un rato voy!
Pero no vino. Y esperaba,esperaba y no venía y cada vez me sentía más agónico.Volví a insistir
-¡¡Mama puedes venir un momento!!
-¡Ya voy!
Estuve veinte minutos más esperando que se me hicieron como una hora de reloj hasta que al final apareció por la puerta.
-¿Qué quieres?
-¿Me puedes cerrar la puerta,por favor?
-¡Anda!¿Y para eso me haces subir?¿No la puedes cerrar tu?
-¡No!...
-¿Porqué no?
-(Comencé a ponerme nervioso)¡Jope, porque no puedo, por las cosas que ya te conté!
-Ya,pero es que entonces es lo que contaba la doctora Ana que nunca vas a superarlo
-¡Ciérrala ya!
-Anda,anda estaría bueno.Me voy para abajo...
-¡No!...
Y comencé a llorar sobre mi almohada,en posición fetal, recorriéndome la angustia todo el cuerpo,pensando en que tarde o temprano me iba a tener que levantar a colocar yo las cosas,no solo la puerta,eso es era lo de menos,sino las veces que iba a tener que abrir y cerrar la puerta, colocar los folios de mi mesilla,comprobar que los folios de mi mesilla estaban absurdamente ordenados,mientras sudaba, me calentaba y se me hacían cada vez más agrios los pensamientos al final después de al rededor de cuarenta y cinco minutos por fin pude descansar,de puro agotamiento psíquico y emocional. Y aún así me eche la manta a regañadientes,encabron*ado y aturdido.Hasta que fui desechando el calor de mi cuerpo y fui necesitando de manta,y finalmente me quede dormido.
Poco después me levanto mi padre
-¿Estas dormido?
-No...
-¿Has estado llorando?
-Si...
-¿Porque?
-¡J*der!Ya lo sabéis y Mama no ha hecho nada
-Bueno,seguro que lo hizo con la mejor intención.
-¿Que deberes tienes para hoy?
-No tengo deberes
-¿No tienes nada?
-No
Era mentira obviamente,tenía tres cuentas que hacer, pero que no me apetecía nada ponerme a ellas.Y decidí dejarlas para cuando viniese de la calle.
Cogí mis cosas y me fui
-¿A dónde vas?-Pregunto mi madre
-A casa de Gael, a decirle al padre si tiene cartón piedra.
-¡Pues no tienes que ser tan insistente con la gente!Que la gente pensará ¿Pero bueno este muchacho no tiene otra cosa que hacer?
-¡A mi me importa una mierda lo que piense la gente de mi como a ti lo de la puerta...!
Y me fui echando pestes a la calle.En ella estaban los niños del vecindario,incluidos Gael, jugando a la pelota,pensé- Siempre igual... Le saludé y le dije que iba a su casa a preguntar si su padre tenía cartón. El me contesto que si, que muchas veces lo usaba para hacer maquetas de las casas que quería hacer. Y le dije que tenía que ser cartón piedra,que no era lo mismo
Cuando llegue a su casa llamé y salió el padre con un maté entre las manos.
-Gael esta en la calle¿No lo viste?
-Si,si pero es que te iba a preguntar si tienes cartón piedra,algo que te sobre, que vi en el libro que me dejaste ayer una cosa que quería hacer.
-Si,pasa a ver que tenemos
Fui hasta su garaje,donde tenía todo tipo de material de oficina en flacas estanterías de hierro.Estaban llenas de materiales de construcción.
-Mira aquí hay de cajas,a ver cuanto te puedo dar¿Cuanto necesitas?
-No...nosé es para que quepa yo y meter algunas cosas mías como juguetes,lápices,ceras...
-Bueno,pues llévate esto, que yo creo que con ello tendrás.Sino me pides un poco más.
Al rato vino Gael de jugar.
-¿Queréis que os preparé un sándwich de nocilla a cada uno?
-Vale- dijo Gael- y haznos un mate,papa
Estuve viendo los dibujos con el hasta que se preparaban los bocadillos y llegó el padre con una bandeja y dos infusiones.
-Muchas gracias.
-Nada,que lo disfruten
Ibamos metiendo bocado sin quitar ojo a la tele y después me tome el mate porque era lo que más me gustaba, y quería dejarlo para el final,además que me gustaba tanto su sabor que me parecía una tontería mezclarlo con el del bocadillo.
Cuando acabamos Gael se fue con su pelota y yo con mis cartones.
-¿Te ayudo?
-No,no hace falta.Gracias.
El se quedó en la calle y yo me entré para casa dejando todos los cartones en el garaje dónde me iba a poner a trabajar.
Al rato se abrió la puerta, venía mi padre con la camisa chorreando de estar en el jardín recogiendo las hojas.
-Me ha dicho tu madre que hoy le has insultado
-¡Que mentirosa y embustera!Yo no insulte a nadie
-Por favor te lo pido,no la llames mentirosa.¿Vale?.
Asentí.
-Me dijo que la enviaste a la mierda.
-No.Es mentira,yo no he enviado a la mierda a nadie,.le dije que iba a ir a donde el padre de Gael a por cartones para construir y me dijo que iban a pensar que era un pesado y le dije que me importaba una mierda.
.Ya pues no hay necesidad de hablar así.Ve y pídela perdón.
Fui a donde estaba,en el salón leyendo como acostumbraba y le dije-Perdón y ella me dijo-No pasa nada
Pero fue un perdón más para quitarmela de en medio y ponerme a hacer lo que tenía que haber estado haciendo esta tarde.Así que me puse a leer el libro y una vez leído agarre unas tijeras y cola.
Algo debería estar haciendo mal porque los cartones no se sostenían entre sí como en la imagen del libro,y mientras esperaba a que se secasen no sabía que hacer,así que seguía cortando y pegando otros por el otro lado sin saber muy bien como iba a acabar todo aquello.
Al final de aquel hormiguero infantil lo que quedó fue una especie de caja donde me cabía el cuerpo entero y tenía que tener cuidado al moverme porque todavía no estaba bien fijado y un rectángulo de dos cajas dónde podía meter la cabeza y tenía la movilidad suficiente para dibujar.
Pero me derrumbe.El resultado me pareció horrible y me puse a llorar, pensando que había perdido el día, que todo salía mal, que no valía para nada y que iba a quedarme con mis manías hasta que llegase a ser viejo. Así que suavemente salí de las cajas las despegué para evitar que se secarán e intentar hacer al día siguiente lo que no había sido capaz hoy. Hice las cuentas que me mandaron, por cumplir y para que me ayudasen a distraerme,pues si algo tenían las matemáticas es que el resultado es intachable o esta bien o esta mal y con eso me conformaba,no me tenía que comer la cabeza con si la cuenta había quedado bonita , o la forma en la que lo había hecho,me daba igual,cosa que no me pasaba al dibujar..Así que acabo siendo un descanso antes de ducharme,cenar y dormir.

Texto: El Hombre Percha.
Todos los sábados un nuevo capítulo

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada